Un informe de UNICEF advierte sobre el impacto de la tecnología en la infancia y pide reforzar la protección digital

El estudio, basado en miles de jóvenes, señala un uso cada vez más intensivo de pantallas y redes sociales, con efectos en la salud emocional y la convivencia.

INICIOCIENCIA Y TECNOLOGÍA

3/26/20262 min read

El avance de la tecnología en la vida cotidiana de niños y adolescentes plantea nuevos desafíos. Así lo refleja un reciente informe de UNICEF, que analiza el impacto del entorno digital y advierte sobre la necesidad de fortalecer las medidas de protección y acompañamiento.

El estudio, considerado uno de los más amplios a nivel mundial en esta temática, recoge la experiencia de casi 100.000 chicos y chicas y ofrece una radiografía detallada de una generación atravesada por la hiperconectividad.

Según el informe, el uso de dispositivos y redes sociales se ha vuelto masivo y comienza a edades cada vez más tempranas. En muchos casos, el acceso a teléfonos móviles se da alrededor de los 10 u 11 años, mientras que la gran mayoría de los adolescentes ya participa activamente en plataformas digitales.

Si bien los jóvenes muestran mayor conciencia sobre los riesgos de Internet, el informe advierte que persisten problemáticas vinculadas a la salud emocional, la exposición a contenidos inapropiados y las dificultades en la convivencia digital.

Entre los datos más relevantes, se destaca que una proporción significativa de adolescentes dedica varias horas diarias a las redes sociales, especialmente durante los fines de semana, lo que puede afectar otros aspectos de su vida cotidiana.

Además, el estudio señala que fenómenos como el ciberacoso, el contacto con desconocidos o el acceso temprano a contenidos sensibles siguen siendo desafíos importantes en el entorno digital.

No obstante, el informe también pone el foco en las oportunidades que brinda la tecnología, siempre que exista un uso responsable. En ese sentido, remarca la importancia del rol de las familias, las escuelas y las instituciones para acompañar a niños y adolescentes en el desarrollo de habilidades digitales y emocionales.

Como conclusión, desde UNICEF plantean que el entorno digital debe abordarse como una cuestión de salud pública y que es necesario avanzar en políticas que promuevan un uso equilibrado, seguro y consciente de la tecnología en las nuevas generaciones.