Municipio se suma al reclamo rural y pide la emergencia hídrica y agropecuaria.

Tras lluvias históricas que superaron los 230 milímetros en menos de dos días, la intendenta Paula Mitre acompañó el pedido de productores y elevó la solicitud al gobierno provincial. Caminos intransitables, campos anegados y servicios afectados configuran un escenario crítico.

VERAINICIOPOLÍTICA

4/24/20261 min read

En medio de un panorama climático adverso que golpea con fuerza al norte santafesino, el municipio de Vera decidió respaldar formalmente el reclamo del sector productivo y solicitar la declaración de emergencia y/o desastre hídrico y agropecuario.

La iniciativa fue impulsada por la intendenta Paula Mitre, quien mantuvo un encuentro con el secretario de Agricultura y Ganadería de la provincia, Ignacio Mántaras, en línea con el pedido previamente elevado por la Sociedad Rural local. La solicitud ya fue remitida al Ministerio de Desarrollo Productivo de Santa Fe.

El detonante de la crisis fueron las intensas precipitaciones registradas durante la primera quincena de abril, que en algunas zonas superaron los 230 milímetros en menos de 48 horas. El impacto fue inmediato: suelos completamente saturados, desbordes en sectores bajos y una red de caminos rurales prácticamente inutilizable.

La situación no solo compromete la producción agropecuaria —con dificultades para el traslado de hacienda y el acceso a insumos—, sino que además empieza a erosionar la vida cotidiana en la ruralidad. En distintos parajes se reportan interrupciones en el suministro eléctrico, complicaciones para garantizar la educación y serios obstáculos para acceder a servicios básicos de salud.

Desde el municipio advierten que el cuadro requiere respuestas urgentes. Por eso, junto con la declaración de emergencia, también se solicitó la implementación de medidas de asistencia directa para productores y familias afectadas.

Mientras tanto, el campo espera definiciones concretas en medio de un escenario que, lejos de mejorar, sigue condicionado por las consecuencias de un fenómeno climático que dejó al descubierto la fragilidad de la infraestructura rural.