Dos versiones sobre un mismo hecho en Ruta 11: la familia del joven accidentado desmiente el parte policial.
Mientras la Policía habló de maniobras peligrosas e infracciones, la madre del motociclista sostiene que se trató de una caída accidental por un charco en la banquina.
INICIOPOLICIALES
4/27/20262 min read


Un episodio ocurrido en la Ruta 11, a la altura de Calchaquí, abrió un contrapunto entre la versión oficial difundida por la Unidad Regional XIX y el testimonio de la familia de un joven de 19 años que resultó herido tras caer de su motocicleta.
Según el parte policial publicado en medios locales, el hecho derivó en el secuestro del rodado por presuntas maniobras peligrosas y múltiples infracciones. Sin embargo, la madre del joven, Valeria Muga, se comunicó con este medio para ejercer su derecho a réplica y plantear una reconstrucción distinta de lo sucedido.
De acuerdo a su relato, el joven regresaba de un baile durante la madrugada cuando, al circular por la banquina, perdió el control de la moto al atravesar un charco de agua, lo que provocó la caída. “En ningún momento realizó maniobras peligrosas”, afirmó.
Siempre según esta versión, tras el accidente una ambulancia del servicio de emergencias municipal que pasaba por el lugar fue detenida por el propio joven, quien presentaba escoriaciones en el rostro y distintas partes del cuerpo producto del impacto. Posteriormente fue trasladado al hospital Ricardo Aldao, donde recibió atención médica.
La madre también aclaró que la intervención policial se produjo recién en el centro de salud, y no en el lugar del hecho, como podría interpretarse del informe oficial.
En relación a las condiciones del vehículo, se reconoció que la motocicleta presentaba faltantes, como plásticos y el caño de escape, aunque aseguró que cuenta con el faro de luz en funcionamiento y que las piezas retiradas están en su poder para ser recolocadas. Además, sostuvo que posee la documentación correspondiente que acredita la legítima tenencia del rodado.
De este modo, el caso expone dos lecturas contrapuestas sobre un mismo episodio: por un lado, la mirada policial que encuadra el hecho en una infracción vial; por el otro, la versión familiar que lo define como un accidente fortuito sin conductas imprudentes. Mientras tanto, el hecho sigue generando repercusiones a nivel local.
